EC038
Intag-Toisán


Year of compilation: 2005

Site description
Comprende los remanentes de bosque existentes en el valle del río Intag y la cordillera de Toisán, localizados al sur de la Reserva Ecológica Cotacachi- Cayapas, en la provincia de Imbabura, 42 km al oeste de Otavalo. En la zona existen algunas áreas protegidas privadas o comunitarias como la Reserva Alto Chocó (2.500 ha), la Reserva de Bosques Nublados Intag (120 ha), la Reserva La Florida (350 ha), los bosques comunitarios de Junín y el Bosque Protector El Chontal (6.986 ha). El área está sometida a una fuerte presión por parte de compañías mineras. Algunas comunidades asentadas en el área son: Apuela, Peñaherrera, Cuellaje, Vacas Galindo, Plaza Gutiérrez y García Moreno. Los bosques nublados son característicos de este sector y se encuentran en buen estado de conservación, pero están limitados a las partes altas e inaccesibles. Existe una gran riqueza de epifi tas, helechos y herbáceas. Son características las especies Gordonia fructicosa, Ocotea infrafovoelata y Weinmania pinnata. La mayor parte de las zonas de topografía plana están deforestadas debido a la conversión de los bosques en tierras agrícolas y ganaderas. Algunas zonas presentan vegetación natural en proceso de regeneración y hay abundancia de bambú en pequeñas áreas privadas o protegidas por comunidades locales. En los bosques y reservas del valle de Intag y Junín se han ejecutado algunos proyectos de investigación, y en la actualidad se están emprendiendo algunas iniciativas de conservación. La organización Defensa y Conservación Ecológica de Intag (Decoin) ha liderado un proceso intenso de campañas contra la explotación minera en el área de Junín, logrando incluso la expulsión de la empresa japonesa Mitsubishi Materials. Además, la organización está involucrada en la creación de reservas comunitarias y protección de cuencas de agua. Entre estas reservas se incluye la Reserva de Bosques Nublados Intag, propiedad de la red local de guardabosques voluntarios Flor de Mayo, de la comunidad de Santa Rosa. Por otro lado, se coordinan actividades con el grupo Mujer y Medio Ambiente, que trabaja en la elaboración de artesanías de fi bras naturales. Asimismo, colaboran con la Asociación Agroecológica de Cafi cultores Río Intag (AACRI) en la comercialización de café de sombra, y con los habitantes locales en educación ambiental, proyectos de turismo ecológico y difusión de proyectos y productos. Otra organización involucrada en proyectos de conservación en el área es la Fundación Brethren y Unida que trabaja junto con habitantes locales en la formación de redes agroecológicas de desarrollo productivo y manejo de recursos naturales. Por otra parte, en 1999 se realizó el Proyecto Toisán: Hacia una Propuesta de Conservación y Desarrollo Comunitario, en el que participaron la Corporación Ornitológica del Ecuador (CECIA), Fundación Zoobreviven y Decoin. Como parte de este proyecto, se llevó a cabo un estudio sobre la avifauna y situación actual de uno de los bosques de la cordillera de Toisán (Rodríguez et al. 2000). Actualmente, la fundación Zoobreviven, que administra las reservas Alto Chocó y Chontal, realiza un proyecto sobre el Oso Andino (Tremarctos ornatus), otro de educación ambiental y, además, mantiene viveros y efectúa reforestación en la Reserva Alto Chocó. Todavía es necesario implementar más estudios de la diversidad biológica del área.



Key biodiversity
Durante un estudio ejecutado por el Proyecto Toisán (Rodríguez et al. 2000) se registraron 142 especies en los bosques de Junín y Toisán, entre las que destacan Haplophaedia lugens, Urosticte benjamini, Hapaloptila castanea, Pseudocolaptes johnsoni y Pipreola jucunda, entre otras. Además, existen otros registros en bosques del área, que aumentan la lista de especies a más de 350. Se estima que puede existir una diversidad superior ya que hay zonas todavía inexploradas.

Non-bird biodiversity: Durante el inventario botánico efectuado en los bosques de la cuenca del río Junín se hicieron algunos registros de plantas nuevas para la zona, como el helecho arbóreo Laphosoria quadripinnata, una especie registrada solamente en zonas de menor elevación. Además, destacan otras especies arbóreas como Carapa guianenses y Plinia sp., posiblemente una especie nueva. Es importante la presencia de la Palma de Cera (Ceroxylum alpinum), principal fuente de alimento de Ognorhynchus icterotis, especie críticamente amenazada que, pese a no haber sido registrada en el área, aún podría sobrevivir en los bosques de esta región y de la Reserva Ecológica Cotacachi-Cayapas. Los mamíferos con alguna categoría de amenaza, a nivel global o nacional, registrados en la zona de estudio fueron Puma concolor (NT), Mazama americana (DD), Speothos venaticus (VU) y Tremarctos ornatus (VU). Además hay registros de Bradypus variegatus, Pecari tajacu, Microsciurus mimulus, Potos fl avus y Odocoileus virginianus (Rodríguez et al. 2000).



Pressure/threats to key biodiversity
Las principales amenazas sobre los bosques de la región son la expansión de la frontera agropecuaria y la extracción selectiva de madera, tanto para uso local como para comercialización. Es posible que también haya cacería ilegal y extracción de recursos del bosque para comercialización (aves, orquídeas). Adicionalmente, la zona de Junín está sometida a una fuerte presión por empresas mineras, ya que se encuentra dentro de las áreas de concesión para realizar esta actividad. Frente a este hecho existe una buena organización de base local para controlar las actividades extractivas. El potencial minero del área constituye una permanente amenaza. Hacia 1991, la compañía minera Mitshubishi Materials inició la exploración minera por seis años, entre 1991 y 1997, bajo un convenio fi rmado por los gobiernos ecuatoriano y japonés. Como resultado de sus estudios consideraron a la cuenca del río Junín con alta posibilidad de desarrollo minero debido a que posee reservas de cobre y molibdeno. Durante la permanencia de la compañía minera en la zona de Junín existieron varios problemas ambientales que produjeron malestar a las comunidades locales, ya que no existió un manejo adecuado de los desechos domésticos e industriales, provocando la contaminación de los cuerpos de agua. Por otro lado, la presión de invasiones se incrementa cada día.



Protected areas
En los bosques de Intag-Toisán existen algunas reservas privadas y comunitarias pequeñas, como la Reserva de Bosques Nublados Intag, la Reserva La Florida, la Reserva Alto Chocó y la Reserva El Chontal, estas dos últimas manejadas por la Fundación Zoobreviven. Además, el área forma parte de la zona de amortiguamiento de la Reserva Ecológica Cotacachi-Cayapas.




Recommended citation
BirdLife International (2020) Important Bird Areas factsheet: Intag-Toisán. Downloaded from http://www.birdlife.org on 21/09/2020.